Thursday, May 13, 2010

Hasta Pronto Sevilla!


Esta foto fue sacar durante Feria de Abril, una semana en Sevilla que demostrada la vida y la cultura de España perfectamente. Nunca he visto a la gente más feliz o contenta con la vida. La semana en total son dedicado a familia, amigos y felicidad. Esta es la razón exactamente por que me encanta Sevilla y el país de España en general. Te echare de menos Sevilla. Hasta pronto.

Trabajando para conseguir una oportunidad



Durante los últimos 16 años, la Escuela de Tauromaquia de Sevilla ha preparado a jóvenes estudiantes para tomar parte en una de las tradiciones más antiguas de España. Cada alumno/a pasa años practicando meticulosamente con la esperanza de tener un día la oportunidad de entrar en la élite de los toreros profesionales.

Escrito por: Jessie Svec & Traducido por: Esperanza Subires.

Torero: Quiero una oportunidad” reza la sudadera de Pedro Enrique Calvo Molina. Pedro, 19 años, es uno de los 21 estudiantes de la Escuela de Tauromaquia de Sevilla que aspira a mirar un día a los ojos de un toro bravo de 600 kg y tomar parte en una de las tradiciones más antiguas y famosas de España.

Como sus otros dos compañeros de clase, Pedro se levantó temprano esta mañana para comenzar su rutina de entrenamiento diario. Los tres estudiantes llevan ropa de deporte y tienen una buena actitud. A las 11.00 están ya a pleno rendimiento tras varias horas de ejercicio y prácticas de técnica con su profesor en el parque del Alamillo. La mañana, fría y con chubascos, apenas afecta al espíritu de estos jóvenes aspirantes a toreros.

Su rutina matinal consiste en correr alrededor del exuberante parque verde. El sonido del piar de los pájaros y el dulce murmullo de la actividad humana suenan de fondo. El calentamiento termina con un sprint. Cualquiera puede comprobar que estos chicos se toman en serio su formación. Los chistes y las carcajadas terminan dignamente cuando cogen sus capas, muletas y espadas para practicar la técnica o el baile del toreo.

“El toreo es tanto físico como mental,” comenta Manuel Campuzano, 39 años, uno de los tres profesores de la Escuela de Tauromaquia de Sevilla. “Y ambos aspectos son muy importantes”.

Con un gran arraigo en la cultura española, el deseo de participar en el mundo del toreo es algo que se lleva dentro. No es por la fama ni por el dinero; eso es algo secundario. Se trata, nos dicen, de un deseo abrumador de entrar en una plaza de toros a torear.

Campuzano, torero experimentado, lleva enseñando el arte del toreo desde hace 16 años, aunque comenzó sus estudios en este mundo con tan solo 8. Tiene una cicatriz larga y blanca en su morena rodilla, un recuerdo de la peligrosa danza con la muerte a la que se enfrentan los toreros cada vez que entran a la arena. El profesor, orgulloso, afirma que él no eligió ser torero, nació siendo uno.

El origen del toreo se remonta a la coronación del rey Alfonso VIII en el año 711. Se dice que la primera corrida fue en su honor. Aunque la emoción y el suspense del toreo atraen a las masas en muchos lugares del mundo, como Francia, Portugal, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Perú o Venezuela, es difícil pensar en España sin asociarla con los vistosos trajes de luces de los toreros, agitando su capa rosa frente a la bestia, tentando a la muerte con cada movimiento cuidadosamente planeado.

Se estima que cada año alrededor de un millón de personas se sientan conteniendo el aliento en una de las muchas plazas de toros famosas de España para contemplar el juego del matador con el destino. Un millón de personas llenan las gradas para comprobar quién saldrá triunfante esta vez, si el hombre o la bestia.

En Sevilla se encuentra la famosa plaza de toros de La Maestranza, construida en 1758. Esta plaza, pintada de blanco y albero, atrae a algunos de los mejores toreros de España y América, y tiene una capacidad de cerca de 12.500 espectadores. Cada primavera, las calles que rodean la enorme plaza se llenan de gente esperando ver cada uno de los precisos y calculados movimientos para los que los toreros se entrenan durante toda su vida.

La Escuela de Tauromaquia de Sevilla abrió sus puertas el 20 de octubre de 1994. Desde entonces, unos 300 estudiantes las han atravesado. Actualmente no hay chicas estudiando, aunque lo normal suele ser que haya de un 5 a un 10 por ciento en la escuela. La edad mínima para apuntarse es 14 años y la media de finalización de los estudios suele ser 20, aunque un estudiante con gran talento puede terminar a los 16 años.

“El toreo es un arte, una profesión”, señala Miguel Serrano Falcón, presidente de la Escuela de Tauromaquia. “Es como ser pintor, escritor o cualquier tipo de artista”.

Los artistas o toreros en ciernes tienen clases lectivas tres veces por semana durante dos horas. El resto del tiempo lo pasan en el campo con entrenamientos y fortaleciéndose, esforzándose por alcanzar la técnica perfecta.

Sin embargo, el tener una técnica perfecta no siempre asegura la fama, la fortuna y el éxito en el mundo del toreo. A un torero se le tiene que dar la oportunidad de mostrar sus habilidades. El mundo de los matadores profesionales es una élite. Un torero debe ser llamado para poder participar en cada evento.

Antes de convertirse en matadores hechos y derechos, a los jóvenes que están empezando se les llama novilleros. Tan solo se les permite torear novillos (toros jóvenes menores de cuatro años) y no han sido iniciados oficialmente en la comunidad de toreros reconocidos. La ceremonia en la que un novillero se convierte en matador se llama “alternativa”. El novillero recibe su título de un torero veterano que hace de padrino. Se trata de una corrida de iniciación pública, un ritual de pase de derechos con el que sueñan todos los toreros jóvenes.

“Es muy difícil llegar a ser un torero de éxito”, afirma Miguel Serrano. Desde 1994, el presidente de la escuela ha visto a 300 chicos crecer como personas y como toreros. Él calcula que tan solo el 3 por ciento se han convertido en profesionales de éxito. Entre los pocos elegidos destacan como matadores en activo Daniel Luque, de 20 años, y Salvador Cortés. Otros se convierten en banderilleros, o ayudantes de los compañeros a los que se les ha dado la oportunidad de su vida. De cualquier manera, a Serrano le llenan de júbilo y orgullo sus jóvenes estudiantes conforme progresan en un ciclo que les une a una parte especial de la cultura española. Al final, hay algo más importante que convertirse en un torero famoso. “Veo a los niños convertirse en hombres”, nos dice con una sonrisa.

Wednesday, May 12, 2010

Working for "una opertunitdad"


“Torero: Quiero una opertunidad” reads the front of Pedro Enrique Calvo Molina’s sweatshirt. Molina, 19, is one of the 21 students at the Seville School of Bullfighting who aspires to one day look into the eyes of 600 kg Toro Bravo and perform one of Spain’s oldest and best known traditions.
Along with two other fellow classmates, Molina woke up early this morning to begin his daily training routine. All three students sport workout clothes and a good attitude. Their day is already in full swing at 11:00 a.m. with several hours of exercising and practicing technique with their teacher at Parque del Alamillo in Seville, Spain. The morning, cool and with spots of rain, had little effect on the spirits of the young bullfighters in-training.
Their morning routine consists of laps around the lush, green park. The sounds of birds chirping and the gentle hum of human activity play as a back track. Their warm-up ends in a dead-sprint and anyone can see these kids take their studies seriously. The playful jokes and spurts of laughter come to a dignified end when they set up with their capes, mulletas, and swords to practice the technique, or the dance of bullfighting.
“Bullfighting is both physical and mental,” says Manuel Campuzano, 39, one of the three teachers at the Seville School of Bullfighting, “the two are very important.”
Heavily entwined in the Spanish culture, the desire to participate in the tradition of bullfighting comes from a passion within. It is not for the money, fame or fortune, all those are secondary, it because there is an overwhelming desire and passion to walk into a Plaza de Toros and perform.
Campuzano, a seasoned bullfighter, has been teaching the art of bullfighting for 16 years now and began his own studies when he was only 8 years old. There is a long white scar across his tanned knee, a tribute to the dangerous dance with death each bullfighter takes when stepping into the ring. The proud Spanish teacher claims he didn’t choose to be a bullfighter, he was born one.
Bullfighting can be traced back to the crowning of King Alfonso VIII in 711 A.D. It is said that the very first bullfight occurred in his honor. While the excitement and thrill of bullfighting attracts crowds in many places around the world including; France, Portugal, Columbia, Ecuador, Guatemala, Mexico, Panama, Peru and Venezuela, it is difficult to picture Spain without associating the colorful costumes of the Toreos waving a crimson cloth at a mountain of a beast, tempting death at each carefully planned move.
Every year, it is estimated that one million people sit holding their breaths in one of Spain’s many famous bullrings to witness a matador gamble with fate. One million people pack the stands to see if this time, man or beast will be triumphant.
Seville is the home of the famous “La Maestranza” bullring built in 1758. The brightly painted white and yellow Plaza attracts some of the best bullfighters in all of Spain and can hold close to 12,500 spectators. Each spring the streets surrounding the enormous bullring are packed with people eager to witness each precise and calculated step the bullfighters have spent their lives training for.
The school of bullfighting in Seville official opened October 20, 1994. Since then approximately 300 students have walked through its doors and spent countless hours learning the secrets and practicing the techniques of a long standing Spanish tradition. The minimum age of enrollment at the Seville school is 14 years old and while the average age of graduation is 20, a particularly gifted student may graduate at sixteen.
“Bullfighting is an art, a profession,” Miguel Serrano Falcón, president of the bullfighting school in Seville said, “it it just like being a painter, writer or any other type of artist.”
The budding artists, or bullfighters, have actual sit-down classes three times a week for two hours, the rest of their time is spent in the fields with hands-on training and strength building, striving towards the perfect technique.
However, having the perfect technique doesn’t always ensure fame, fortune and success in the world of bullfighting. A bullfighter must be given the opportunity to show off his or her skill. The professional world of a matador is an elite and selective community. One must be asked to participate in each event.
Before becoming a full-fledged matador, young fighters are called novilleros, or novice bullfighters. They only are allowed to fight young bulls (under four-years-old) and haven’t been officially initiated into the community of recognized bullfighters. The ceremony in which a novillero graduates to a matador is called an alternativa. This is a public initiation bullfight, a right-of-passage ritual that every young bullfighter dreams of.
“It is very difficult to be a successful torero,” said Falcón. Since its opening in 1994, the president speculates only three percent of its students have made it big as professional bullfighters. Among the three percent are active matadors; Salvador Cortes and Daniel Luque. Luque, only 20-years old has already made quite a name for himself.
Falcón has been with the Seville school of bullfighting since its opening almost 16 years ago. He has watched 300 kids grow as people and as bullfighters. A select few go on to make it big, while others become banderilleros, or assistants to their peers who have been given the opportunity of a lifetime. Either way, the president takes immense pride and joy in his young students as they progress through a cycle that connects them to a special part of the Spanish culture. However, in the end, “I get to watch children become men,” he said with a smile.

Thursday, May 6, 2010

Hasta Luego Sevilla

Encantador. Sevilla es absoluta y completamente la personificación de la palabra encantadora. Por cuatro meses, yo respire, comer, vive y estudie un poquito, en Sevilla. Ha sido extraordinario. España ha demostrado ser un lugar imposible para no enamorada. Cuatro meses de cultura, historia e increíbles experiencias del día a día es la culminación de mis estudios en el experiencia en España.

Las primeras semanas en Sevilla parecía ser una transición más suave de lo que pensé posible. La orientación de CIEE nos facilitó en nuestro nuevo entorno, básicamente, libre de dolor. Nuestra guías estaba estudiantes españoles que ofrecen más ayuda, consejos y recomendaciones para entonces ya sabía lo que hacer con él. La inmersión inmediata al idioma español fue desafiante y emocionante al mismo tiempo.
Cada día comenzó y terminó con nuevos retos y oportunidades que nunca pensé posible. Del grupo de excursiones por toda España incluyendo, Cádiz, Córdoba, Itálica y Valencia, a mi grupo de interés, la gastronomía de España, mi vida en el extranjero ha sido un torbellino de experiencias increíbles y aventuras hilarantes.
Algunos días fueron duros. Algunos días fueron difíciles, frustrantes y agotadores, física y mentalmente. Hablar y pensar en un idioma extranjero cada día para sobrevivir y comunicarse es difícil.
Pero entonces había grandes días. Días en que me paseo por toda la ciudad con una gran sonrisa en mi cara porque era imposible estar sin sonrisa. En aquellos días, y había muchos, perdonó los malos diez veces.
La gente, la cultura y la rica historia han hecho mi experiencia con el programa de CIEE inolvidable. Los amigos que he hecho y las relaciones que se han formado, específicamente con mi familia que yo vive con, es increíble. Estoy muy contenta mi experiencia en Sevilla y ahora tengo un hogar lejos del hogar. Hasta luego Sevilla, voy a verte de nuevo pronto.

Wednesday, May 5, 2010

Mi secreto favorito en Florencia


Vender pastelerías muy tarde por la noche es prohíbe en Florencia, Italia. Sin embargo, hay una comunidad de panaderías secretas en muchos partes de la cuidad que vende pastelerías muy tarde por la noche y muy secreto. A veces es muy difícil encontrar estas panaderías y muchas veces las personas encontrar por accidente. Es una sorpresa bien. Las reglas de las praderías secretos son claras. Silencio es necesario y preguntar para los pasteles en voz baja. Es solo un euro para un croissant con chocolate. Son muy deliciosas. La cosa más importante a recuerda es si usted habla es posible que las personas se tiren un cubo de agua en usted. Es una historia verdad. Yo lo sé para experiencia.

Tuesday, May 4, 2010

Te echo de menos


Mi tía Sheryl era hermosa.
En todos los sentidos de la palabra, ella era hermosa. Su risa era contagiosa y su sonrisa era contagiosa. Me encantó todo acerca de ella. La manera que ella olía, la forma en que habló y me llamó a su “niece-y favorita” y cada vez que ella me abrazó estábamos juntos. Sé que nos ha amado tanto como cualquier persona podía. No puedo imaginar a alguien más valiente o llena de la vida. Ella sabía exactamente cómo divertirse, su vida y la gente en su vida. Gran familia, gran amigos, buena comida. Siempre estábamos saludando cuando estábamos juntos. Sheryl fue nuestro jefe de equipo. Espero que ella sepa lo mucho que la ama y le echábamos de menos y pasarán todos los días deseando que no nos había dejado tan pronto. No estábamos preparados para irle.
Sé que ahora Sheryl está con Nana, Pop Pop y Tía Joanna y que está bien porque están juntos. Y estamos juntos, amarla, le echaba de menos la y recordando lo hermoso de una persona que siempre lo será.

Los caracoles en Espana


Ayer por la noche traté de caracoles por primera vez con mi familia de acogida. Fue una experiencia. Soy muy aventurada en cuanto de tratando comida diferente, especialmente comida interesante como las gambas con cabezas y ojos (en EEUU es muy raro encontrar las gambas con cabezas y ojos)
Mi familia de acogida, María Luisa y Ramón les encantan caracoles y cómelos muchos ahora porque es casi verano y caracoles son muy comunes durante los veranos. Ellos han hablando a mi acerca caracoles por dos o tres semanas y ayer los traja a la casa para cena. María Luisa me dio un plato grande de caracoles a probar. Tenía que verlos comer la primera vez porque no sabía cómo. Yo comí casi quince caracoles, (¡están buenos!) pero después me busque a las caras de los caracoles y no yo podría comer más. Fue una experiencia y estoy muy feliz que yo trate los caracoles al menos una vez en mi vida.